1. Dios, Creador y Gobernador perpetuo del mundo

Sería vano y de ningún provecho hacer a Dios Creador por un poco de tiempo, como si de una vez y para siempre hubiera terminado su obra. Y es necesario que nos diferenciemos de los paganos y de los que no tienen religión alguna, principalmente en considerar la potencia de Dios presente en el curso y el estado del mundo como en su primer origen y principio. Pues, aunque el entendimiento de los impíos se ve forzado a reconocer a su Creador solamente por el hecho de contemplar el cielo y la tierra, sin embargo la fe tiene una manera particular de ver, en virtud de la cual atribuye a Dios  la gloria de ser creador de todo. Es lo que quiere decir el texto ya citado, que sólo por la fe entendemos que ha sido constituido el universo por la palabra de Dios (Heb.11:3), porque si no penetramos hasta su providencia, no podremos entender qué quiere decir que Dios es Creador, por más que nos parezca comprenderlo con la inteligencia y lo confesemos de palabra. El pensamiento natural, después de considerar la potencia de Dios en la creación, se para allí; y cuando más penetra, considera y advierte la sabiduría, potencia y bondad del Creador, que se muestran a la vista en la obra del mundo. Después concibe una especie de operación general en Dios para conservarlo y mantenerlo todo en pie, y de la cual depende la fuerza del movimiento; finalmente, piensa que la fuerza que Dios les dio al principio en su creación primera, basta para conservar todas las cosas en su ser.

Pero la fe a de penetrar mucho más adelante: debe reconocer por gobernador y moderador perpetuo al que confesó como creador de todas las cosas; y esto, no solamente porque Él mueve la máquina del mundo y cada una de sus partes con un movimiento universal, sino también porque tiene cuidado, mantiene y conserva con una providencia particular todo cuanto creó, hasta el más pequeño pajarito del mundo. Por esta causa David, después de haber narrado en resumen cómo creó Dios el mundo, comienza luego a exponer el perpetuo orden de la providencia de Dios: “Por la Palabra de Jehová”, dice “fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca” (Sal.33:6); y luego añade: “Desde los cielos miró Jehová; vio a todos los hijos de los hombres”(Sal.33:13), y todo lo que sigue referente a esto. Incluso muchos filósofos y hombres de ciencia enseñan en general que todas las partes del mundo tienen su fuerza de una secreta inspiración de Dios, y nuestro entendimiento lo comprende así; sin embargo ninguno de ellos subió tan alto como David, el cual hace subir consigo a todos los fieles, diciendo: “Todas las cosas esperan en ti, para que les des su comida a su tiempo. Les das, recogen; abres tu mano, se sacian de bien. Escondes tu rostro, se turban, les quitas el hálito, dejan de ser y vuelven al polvo. Envías tu Espíritu, son creados, y renuevas la faz de la tierra” (Sal.104:27-33). Pablo dice: “En Él vivimos y nos movemos, y somos (Hech.17:28). Los hijos de Dios sabemos muy bien esto y nos sentimos tocados en lo vivo del sentimiento de su gracia, cual la predica el apóstol. Gustamos de aquel cuidado particular que Dios tiene de su pueblo, manifestando así el paterno favor con que nos trata.

Ahora, debemos entender que nada es efecto del azar, todo está sometido a la providencia de Dios. La Escritura dice que la providencia de Dios se opone a la casualidad, el azar, a todo lo fortuito. Si alguno cae en manos de ladrones o se encuentra con bestias feroces, si por una tormenta se pierde en el mar, si la casa o un árbol se caen y lo coge debajo; o si otro errante por el desierto encuentra remedio para su necesidad, si llega a puerto traído por las mismas olas escapando milagrosamente a la muerte por un dedo; todos estos sucesos, tanto los prósperos como los adversos, la razón carnal los atribuye a la fortuna o el azar. Pero cualquiera que haya aprendido por boca de Cristo que todos los cabellos de nuestra cabeza están contados (Mat.10:33) buscará la causa mucho más lejos y admitirá como cierto que todo cuanto acontece está dispuesto así por secreto designio de Dios……

Continuará………

                                                                                                                                   Publicado por: Yareidy Carbajo Gil.                                       

Bibliografía: Institución de la Religión Cristiana. Juan Calvino.   

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1 comentario

  1. Cuando entendemos quien es este Dios tan maravilloso no podemos dejar de expresar lo que dijo el salmista””Quien es el hombre para que te acuerdes de él o el hijo del hombre para que lo visites””. Me bendice mucho la frase de una canción que me gusta que dice “”Eres más grande de lo que imagino y más hermoso de lo que pensamos”” Cuan grande es el gozo del cristiano al contemplar la grandeza de su Dios””Te alabare, porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien””Gracias hermanos y que la paz de Cristo este con ustedes

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