Autor: JAVIER. A AMENEIRO BAEZ (J.A.B)
El cosmos se doblega ante aquel que fue inmolado. Los demonios y su líder tiemblan en la presencia del soberano, son consientes que la estatura del varón perfecto no tiene similitud, que no se puede recibirle de pie, que el inclinarse es algo consustancial en cada ser, o como en un su caso se caerá a la fuerza de ese poder insuperable que los estableció. Pero en el planeta de la existencia, que como el resto de la materia y lo espiritual partió de la voz de Dios, ahí donde el desorden y el vacio de un principio fue ordenado y lleno con su expresión, separando la luz de las tinieblas, juntando las aguas y descubriendo lo seco, produciendo cada planta según su género, poblando el mar y la tierra de diversas especies que por Él fueron fructificadas y multiplicadas; alguien, salido de esa parte menuda y desecha de la tierra, tan pequeña que fácilmente es levantada en el aire por un simple viento, se cree suficiente, con la plena facultad de construir una torre que llegue hasta el cielo, para hacerse de un nombre, con derecho a cuanto desee, con el privilegio de ser el centro; olvidando que sin el Dios formador, que sopló aliento de vida en la primera nariz humana que diseño, no habría humanidad sino polvo, a donde cada generación vuelve, porque del polvo fuimos tomados. El digno de ser alabado, el grande, el inescrutable, el temible y a la vez misericordioso, quiso que el hombre señoreara sobre la creación de la tierra, pero no sobre otros seres humanos, ni sobre lo espiritual, ni sobre cualquier decisión del creador. Nuestra potestad de sojuzgar, dominando lo terrestre, comprende el apropiarse de lo creado mediante el trabajo, y la protección de esa creación, labrar para tomar su beneficio y a la vez guardar ese medio que nos da provecho; de manera que, mientras somete también cuida (Gé.1:28-31, 2:15). El hombre no es señor de la creación, no es más digno que las demás criaturas, su función en la tierra le fue dada por Dios, su papel de distinción lo recibió por una voluntad fuera de su carne; no merecemos ser dignos de algo por quienes somos, somos algo por el digno y merecedor de la gloria. No somos quien para cambiar esa gloria incorruptible en semejanza de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Ni de cambiar su verdad por la mentira, dando culto a las criaturas y no al que es bendito por los siglos (Ro.1:22-25). Es tan nuestra, dicha caracterización, que hasta los creyentes se sorprenden dando culto a lo que no es Dios, haciendo de la creación un objeto de honra, colocando a elementos, plantas, árboles, animales, y a su propia figura, en una medida superior a la que poseen. Sobre la faz de una tierra corrompida, no hay nada ni nadie que sea digno de un creador santo; porque aún sin estar bajo maldición, la dignidad entera le pertenecería ha quien nos hizo. Cualquier obra emprendida por el hombre es insuficiente en cuanto a dignidad, ningún avance en las áreas terrenales, con sus aciertos, triunfos, adquisiciones o descubrimientos, provoca la admiración del Padre de las luces, ni suple sus exigencias, ubicándose como llave para que sean manifestados sus misterios; solo un rugido y una raíz cumple la expectativa, el Cristo que prevalece, venciendo en todo tiempo, sobrepasando el entendimiento de los sabios, superando edificaciones y metas. Lo que la humanidad ha construido es como la neblina que hoy es y mañana se desvanece, así como su propia vitalidad deja de ser, lo hará el resultado de su empeño, toda acción y proyecto culminado pasará y será una ruina en el recuerdo, pero con una claridad y un esplendor inmarcesible quedará aquel que es el Alfa y la Omega. Ese bien que llevamos a la práctica, no es un boleto de entrada a la morada celestial, no nos hace aptos para sentarnos a la mesa del Rey, es tan solo un servicio, el cumplimiento de un deber y obligación, no merecemos un agradecimiento del Señor, ni su recompensa en premio de hacer lo que se nos ha mandado. Cuando andemos conforme a lo que nos ha sido ordenado, digamos: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos (Lc.17:7-10). De manera que actuar dignamente no hace que seamos ni mejores siervos, ni más dignos, nos hace llevar frutos dignos, ser tenidos por dignos del llamamiento que nos hizo a su gloria (porque nos llamó para andar dignamente, y no porque andábamos dignamente fue que nos llamó), la vocación del llamado parte de Dios, Él nos llama a dignidad y nos hace andar de acuerdo a esa dignidad, así como se nos llama santos por su santificación, como resultado llegamos a comportarnos según el evangelio, amándole más que a padre o madre, que a hijo o hija(algo que para el hombre común es improbable), tomando su cruz y siguiéndole sin mirar atrás, escapando del castigo que vendrá, siendo tenidos por dignos de padecer afrenta por causa de su nombre(1Ts.2:12; 2Ts.1:11, Col.1:10; Ef.4:1; Fil.1:27; Mt.3:8, 10:11, 37-38; Lc.21:36; Hch.5:41). En Cristo somos colocados sobre los ángeles pero en nuestra esencia somos menores a ellos (Sal.8:5; He.2:5-9; 2P.2:10-11; 1P.1:12; 1Co.6:3). Los ángeles son mayores en fuerza y potencia, sin embargo a través de Jesús somos unidos a lo digno y anunciamos el mensaje del evangelio por el Espíritu Santo enviado; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles, además de que llegaremos a juzgarles. Por la sangre del mesías subimos al monte de Jehová, ya que nuestras manos y corazón son purificados; sin embargo, aún siendo partícipes de su gracia, citemos las palabras dichas por David: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites? El pensamiento y la estima de Dios hacia el hombre deben ser analizados como un deseo soberano de no desamparar la obra de sus manos, como un dilema, el enigma de un amor que nos es desconocido, y no el pago en forma de recompensa. Muchos niegan el origen de lo que son y altercan con Dios, elevándose en lo personal, confiando en sus virtudes, estirando su cuello con gran arrogancia; cuando en realidad tendrían que alejarse humillados, con una vergüenza que les impida alzar los ojos al cielo, y golpeándose el pecho, repetir: Dios, se propicio a mí, pecador; esta es la dignidad que nos da justificación. Lejos de presumir como iglesia, admitamos que no somos dignos de ser llamados hijos de Dios, que tal potestad ha sido un regalo. Lejos de recomendarnos por grandes dones, presentémonos como el más pequeño de los siervos, indignos de ser llamados al servicio de Dios. Lejos de hablarle y pedirle con exigencia, tengámonos por indignos de venir ante Dios, ni de que Él entre bajo nuestro techo. Lejos de pensar que podemos rechazar la invitación del Rey de reyes, meditemos en la lógica de que no le hacemos caso porque no somos dignos de que Él nos convide. Lejos de jactarnos, arrastrémonos a ras del suelo, oponiéndonos a la idea de que Dios nos necesita, por la convicción absoluta de ser nosotros quienes lo necesitan a Él, porque ni la correa de su calzado somos dignos de desatar o llevar. Acordémonos cada día, que somos polvo, conozcan las naciones que no son sino hombres, nada más que humanidad y no dioses humanos, mentirosos por rutina frente a un Dios que siempre es veraz (Sal.8:4, 144:3, 138:8; Ro.9:20; Lc.18:11-14, 15:19, 21; 1Co.15:9; Lc.7:6-7; Mt.22:8, 3:11; Mr.1:7; Sal.103:14; Ro.3:4).
Como si todo esto fuera poco, de igual modo, el hombre en su obstinada porfía de oposición al vástago que retoña eternamente (Is.11:1), a cavado hondo, recurriendo al hades, invocando a lo que habita en el abismo, en el seol, pidiendo a los que murieron que los socorran, mientras que blasfeman del que solamente les puede librar.
Llorar mucho, fue la reacción de Juan, no se había hallado a nadie que supliera aquella necesidad, toda búsqueda estaba agotada, y entonces la solución es emitida, ya cuando nada aproximaba una esperanza, en medio del desánimo, una imagen que tenía siete cuernos, y siete ojos, de perfección divina, poder ilimitado y omnisciencia, detendría las lágrimas de su siervo. En ocasiones nuestro llanto es el resultado de no concebir a Jesús como la totalidad, de indagar por cada dirección tratando de hallar a nuestro alrededor lo que solo en Él se encuentra. Muchos saben que Cristo es el único mediador entre Dios y el hombre, que es la única vía de salvación, pero no le tienen por la única salida a sus diversas situaciones, no es su único consejero, y van tras respuestas, por senderos humanos, antes que a Él.
Quien basa su existencia confiando en su dignidad, no glorifica al Dios que es digno por excelencia. Aquel que considere la dignidad de Jesús pero unida a la de los hombres, llorará al percatarse de lo que somos. Quien percibe la dignidad total del cordero, mantiene una generalizada y segura esperanza, confiesa ser indigno y no voltea a otros rumbos.
Digno, hay uno, a quien todo lo creado en el cielo, sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y todas las cosas que en ellos hay, Juan oyó decir: Al que está sentado en el trono, y al cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos (Apc.5:13); a ese, que es Señor de los cielos, encarnación humana insuperable en la tierra, y fenómeno que vence a la muerte, resucitando por sí solo, sin ser retenido en el seol.
Él fue declarado digno de muerte siendo plenitud de vida, y hoy los hombres se declaran en vida plena siendo dignos de muerte (Mr.14:64).















4 comentarios
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Muchos de los que entran al blog hacen comentarios a los artículos a la ligera, me da la impresión que no leen bien o no entienden ni lo que leen. Gurechich es uno de ellos, lo mismo dice que se contradice. Si aprendiera a leer con el entendimiento se edificaría y las verdades eternas que aquí en este blog se escriben le cambiarían su vida. Yo quiciera felicitar a Javier por sus exelentes artículos.
Este blog es el mejor que conozco en la plataforma cubava, me encanta este artículo de Javier. Quiero decir que es muy bueno.
Saludos, me gusto mucho y quisiera también compartir esta reflexión
No me llena la biblia, todo lo que necesito para ser buen cristiano no está en ella, puede que en las tradiciones o en algún mártir esté la respuesta, (Lutero, Constantino ….) ojo con estas afirmaciones.
Nosotros hechos buenos decidimos ir al pecado (lo malo), una de las consecuencias (GENESIS 3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre ha llegado a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal.) Yo le llamaría conciencia o nuevo software, nuestro primer y gran antecedente, así que, deberíamos preocuparnos en no caer en más errores y trabajar según le parece bien al programador, pero la tendencia al mal nos superó en gran manera.
(GENESIS 6:17 Y yo, he aquí, yo voy a enviar un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.) Yo le llamaría, toma conciencia que yo soy Dios y te estoy reprogramando, por errores graves en la toma de decisiones con respecto al atributo de la sensibilidad del bien y mal.
Nada, no fue suficiente, producto de tanta incompetencia, desobediencia y malas decisiones, no queda otro remedio que comenzar a establecer algunas diferencias entre los menos virulentos, procurando la señalización física para uso de la buena conciencia, clara intensión del Creador desde el comienzo.
(GENESIS 17:10 Este será mi convenio, que guardaréis entre yo y vosotros y tu descendencia después de ti: Será circuncidado todo varón de entre vosotros.)
Los resultados de todo esto no fueron los esperados, terminando en esclavitud, otra corrección al sistema, esperando la reacción de tanto esfuerzo. Hasta que llegó el momento óptimo de una nueva actualización, para los más actos en competencia, y así validar la propuesta de una buena conciencia conducida por el bien, para luego aplicar al resto, primero mostrando todo el potencial ventajoso para aquel que opte por esta opción, y luego reafirmando que el bien es bien y el mal es mal, otro llamado a la conciencia, para que se entienda mejor, usted tiene la nariz en su campo de visión, deténgase por un momento y dese cuenta, ya, pues esto es la ley, lo sabido pero escrito y declarado con un premio.
(GENESIS 26:5 Por cuanto oyó Abraham mi voz y guardo mi encargo, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes).
(Deuteronomio 5:10 Y que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos).
CAPITULO 20 Jehová revela los Diez Mandamientos.
No es posible, como si se acaba de poner en marcha una nueva actualización (llamado a conciencia) con expectativas de muchas mejoras sobre todos los demás, ya proporcione problemas, errores tan pero tan graves, violando la premisa de que un enfoque en cualquier otra cosa que no sea los deseos del programador está destinada al fracaso (mala conciencia).
(Éxodo Capítulo 32:5 Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová). (No para Satanás OJO).
Mi hermano, no, no use otra conexión con el creador que no sea la indicada, si lo hace error, no hay más buena, ni mejor material para la conexión, olvídese de la plata o el oro, la madera, no use ningún material, no funcionan bien, resultado, cauterizan la conciencia (aunque a usted le parezca buena la intención).
Bueno si algo hemos demostrado con creses, es nuestra incapacidad de conducirnos con buena conciencia, hemos destrozado todos los intentos posibles de que optemos por el bien (Gratitud, respeto, amor, honestidad, humildad etc.) y de estos materiales está hecha la conexión con el Creador, aunque se podrían enumerar un sinnúmero de pruebas y errores en el transcurso de todos estos tiempos, es válido destacar que las trazas históricas, sirven para redescubrirnos y modelarnos, pero ni en eso somos bueno, usamos lo que nos conviene y le explicamos a los demás como debe ser, si es posible un poco más para sacar provecho, pues esto demuestra, que de los errores no se aprende, ni te hacen crecer, nos endúrense e insensibilizan y en la gran mayoría de las veces no nos recuperamos, nos conducimos a la defensiva y sin amor en los corazones, se nos olvida la piedra y vuelve a sacudirnos por torpes.
Bendito sea mi Dios, creador de los cielos y la tierra y de todo lo que en ella hay, por su amor y paciencia infinita, que en un acto de misericordia inigualable hace el mayor y último intento de reconciliarnos con Él, a través de su tesoro más preciado Cristo Jesús, abriendo un único y nuevo portal de acercamiento con el Dios viviente, permitiendo con esta nueva conexión estimular a través del espíritu santo nuestra conciencia, solo dando el paso de aceptar a su hijo, como único mediador y salvador de nuestras ya maltrechas vidas, de codicia, envidia, irrespeto, lujuria, blasfemia, calumnia, engaño (malas decisiones).
En resumen somos malos para pensar, interpretar, conducirnos y actuar, además tengo un amigo mío, muy querido que me lo hizo entender, porque yo creía ser bueno, y me dijo un día ¡tonto!, cuando le dije, Maestro bueno, ¿por qué me llamas bueno? respondiendo, tú no me ves a mí, que para conducirme en este cuerpo tengo que consultar al Creador, no has entendido nada hasta ahora.
Y ahora que sé que no sé nada y no entiendo nada, tengo un portal que quisiera promocionar si así se me permite, en realidad no es mío, es del Padre de un Amigo mío, pero tenemos tal confianza, que me permito estas libertades, en un tiempo era de uso exclusivo, personas y días selectos, por problemas de coberturas y pruebas, pero ya está operativo para todos, cualquier día, hora, minuto o segundo, yo le estoy muy agradecido por ser parte de su proyecto, para ello fue necesario el acercamiento a la tierra del reino de los cielos, para mejorar la cobertura, bueno este es el nombre que yo conozco del lugar que viene la señal, pero no puedo ser humilde a la hora de promocionar, costó mucho pero mucho sacrificio, muertes, descontento por problemas con la exclusividad, el enlace, la muerte más gloriosa jamás repetida por nadie, a pesar de no ser el único, nadie quiso, ni pudo hacerlo como Él, porque su preparación y competencia fue inigualable, bueno ahora para que tengan una idea de su valor, El Dueño le anuncia así, nadie entra aquí si no es a través de Él, ojo, si no es así no serás reconocido, Mateo 11:27, primera y única condición, dale aceptar a Cristo Jesús como salvador, mediador, enlace, guía de tu vida, y te serán añadidas todas las cosas, de las formas más rápidas y seguras, garantía total, certificada por el que Más sabe por los siglos de los siglos, puedes pedir cuanto desees, incluso te dará más y mucho mejor que como tú lo esperas, sabe lo que te conviene (Marcos 12:12 y te enseñará lo que debes decir en cada momento o circunstancia), para ello utilizará vías y formas que ni te esperas, sorprendentes, a veces hasta graciosas, le exhorto a que pruebe y corrobore, yo estoy tratando de guiarme y conducirme en todo, con buena conciencia, y para ello te cuento algunos detalles.
Aclaraciones:
Yo no tengo la verdad, la verdad me tiene a mí, siento la necesidad de estar conectado por tonto y torpe, pero bajo estos principios he aprendido algunas cositas, es un poco mala la conexión y lenta, cuando nos alteramos, enojamos, hay mucho ruido o bullicio, le recomiendo la quietud y la intimidad, en este sentido tengo mi mala experiencia y se la cuento para que no le suceda, en cierta ocasión en mi hogar se encontraba una persona hablando mal de otra, enseguida fui llamado a conciencia, el tonto de antes se hubiera unido, el de ahora interviene en un acto de buena voluntad guiado por el espíritu y dominado por la carne, termino alterado y ofendiendo, ¿Qué hice porqué no me siento bien tratando de hacer lo correcto? Respuesta inmediata, tonto de eso se trata, el espíritu propone y tu dispones, Gálatas 5:22; 23 Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Si no es así no tienes buena conciencia, tu espíritu te constriñe y terminas peor, pidiendo perdón humildemente por torpe he insensato, y no hay otra opción para librarte de esa aflicción, ya que el perdón es el mayor acto de libertad, exclusivo de los seres espiritualmente superiores. Yo no enseño a nadie, es a mí el que enseñan, y cuando me refiero a seres espiritualmente superiores, es a todo el que quiera, incluidos a estos en (Juan 8:9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio). El tonto de antes le hubiese tirado una pedrada sin remordimiento de conciencia, con eso le digo todo y me quedaba tan ancho con mi razón y mi justicia, muchas veces hago lo que no quiero hacer, y lo que siento y quiero, no lo hago. Pedro consciente de los deseos del espíritu y confiado en su madurez, no alcanzada, afirmó que no negaría a Jesús. Escuchar la canción no es difícil, difícil es cantarla o aunque sea tararéala, no te apresures en tu espíritu a enojarte, porque el enojo reposa en el seno de los necios.
No seamos más los tontos, sino los necesitados de ayuda, como lo hicieron los primeros, que al enterarse de la nueva oferta, se conectaron para probar ese único, nuevo y extraordinario enlace con el Creador, vieron y dieron testimonio, de cómo ahora se podían conducir con toda buena conciencia, además se dieron cuenta que ya no había exclusividad y les llenaba tanto y vieron que era tan bueno, que salieron a recorrer todo el mundo a su alcance, para promocionar las buenas nuevas, además todo el que los vio y recibió, fue considerado también especial y diferente, todos hacían lo mismo y de la misma forma.
Haz tú también lo mismo, no es más rápida ni mejor la conexión, ni hay otro enlace, además donde quedaría aquello, de con toda tu mente y corazón, que padre seria yo, si para sentir la necesidad de hablar y escuchar la voz de mi hija, tuviera que ser ayudado por su retrato para traerla a mi memoria, o que no recuerde su número y tenga que ponerme a buscarlo en una agenda, pues no, por el simple hecho de que ella forma parte importante de mi vida y no es difícil, puesto que tengo solo una.
No dejes que te vendan una promoción diferente, diferente puedes ser tú, o acaso cuando leas un artículo como este, antes de tomar la decisión de viajar a la mentira, y te veas con un pantalón rojo, te sabrás conducir con toda buena conciencia: Dice el artículo, en la trayectoria del camino al pueblo de la mentira, un toro salvaje y agresivo atacó a 5 mujeres, dejándolas gravemente heridas, ellas en común adornaban su cabello con un lazo rojo, atención el toro no quiere, ni está siendo conducido en toda buena conciencia, y tú con tu Pantalón rojo, dirías: ¿No es lo mismo o no fueron explicitud en este sentido?. Cuestionemos pues cada paso en nuestro andar y proceder, en cada momento consultemos al Creador.
Estimado lector le imploro, le suplico que lea Los hechos 17:16-34, no sin antes recomendarte que lo hagas conectado con el Creador, y para que no sea hecha con manos de hombres, mejor, en el nombre de su bendito enlace con nosotros, que es Cristo Jesús.
Nadie tiene la verdad, porque no podemos poseerla por nosotros mismos, declarémonos dependientes para conducirnos con toda buena conciencia, no por la de Lutero, Constantino o tradiciones, no deseches el Gran manual (Biblia) de operaciones históricas, descrito con la mayor de las sabidurías y con toda dependencia de Él, que me trajo a entender quien fui, quien soy, quien quiero ser y como lo voy hacer.
Que la paz y el amor de Dios sea conmigo y duplicada para con ustedes en abundancia, en el nombre de Jesús Amén.
Los toros ven en blanco y negro… lo del rojo es una leyenda infundada…