Un atenas evangélico – Entregados a la idolatría(v16). (Heh.17:16-34).

El cristianismo en su plano corporativo es asiduo a idolatrar nombres, personalidades, obras, experiencias, libros, talentos, dones, programas, fechas, costumbres, lugares, objetos, y tanto como no imaginan, rindiendo culto a patrones que han hecho inseparables, el ambiente propicio en que se mueven y sin el cual no se conciben.

Dentro de la cerca de vallado que marca el terreno de la viña del Señor, se han plantado espantapájaros grandes y pequeños, símbolos, siluetas inertes, de títulos, cruces, vestidos, malas interpretaciones, normas absurdas, mitos y festejos sin base Bíblica, que mediante el pretexto de ser triviales hayan acuerdo y comunión con el templo de Dios (2Cor.6:16), llenando toda la superficie, a orillas del lagar y en la cima de la torre, siendo bien divisados por vecinos y caminantes extranjeros. Las instituciones protestantes enseñan la abominación a los ídolos y se anexan a tales prostituciones, estableciendo, constituyendo, y haciendo lo que Dios no ha escogido, ni ha determinado, ni ha formado; respondiendo únicamente a su propia estructura funcional y no a los propósitos del Señor, como cualquiera de las madres que proliferan ídolos, terminando en una auto destrucción (Os.8:4), al portar y elaborar múltiples semejanzas, obviando el mandamiento de no hacernos ningún tipo de imagen, que como el inclinarse es también idolatría, un sacrilegio, una profanación de lo sagrado (Ex.20:4-5; Rom.2:22).

Con la fuerza que Pablo habló a los habitantes de Atenas, regularmente se le advierte al pueblo de Dios sobre este peligro (Lv.26:1; Ez.20:18; 1Cor.10:7, 14; 1Jn.5:21). Ya sea a sabiendas o inconscientemente, hay muchos esquemas que nos apartan de quien es Dios, dejándonos a merced del poder que encierra la idolatría, que se fundamenta en hacernos creer que algo sin valor es total y preciso.

La definición de idolatría es compuesta, uniendo al ídolo, con el servicio que se le brinda. Sea imagen o imaginación, lo que vemos literalmente o el modo en que vemos de acuerdo a cierta creencia, y el servicio a esa imagen visible frente a toda pupila, o la noción que sin materializarse en un objeto tallado se arraiga en la mente y el corazón.

 

Un ídolo es ese espantapájaros representado en imagen, o en una idea. Es lo que denote vanidad y cosa de nada, cualquier representación del cielo o la tierra que tome el puesto de Dios, o consideremos venir de Él, y resulte algo totalmente ineficaz (1Cor.8:4). Una fundición,  un cuerpo muerto, sin espíritu; obras de manos humanas, a las que llaman dioses sin ser Dios, una mentira fabricada según el entendimiento y el parecer de seres carnales (Lv.19:4, 26:30; Os.13:2; Jer.51:17; Sal.115:4; Is.31:7; Ez.20:7; 1Co.8:5). Dejemos de servir ídolos, desplazando por completo a Dios; desplacemos mas bien la (i) inicial de idolatría, colocándola detrás de la (d), y luego redactemos con letra inicial mayúscula el vocablo: Diolatría, seamos Diolatrás y no idólatras, siendo completos servidores de la luz.

Ser idólatra vas más allá de inclinarse ante cierta figura; sin ese gesto podemos dar honra y reverenciar a lo que no sea Dios. Puede que no te postres en lo físico y que te sobren los detalles para tus sacrificios, doblegándote ante cosas que has puesto en gran estima, como la avaricia, o alguna obstinación que tenga en poco la palabra de Jehová (Ef.5:5; Col.3:5; 1S.15:23), o sea, sin muñecos de oro o plata pero venerando directamente las riquezas, sin un andar de perdición pero empeñados en mantener lo que no se encuentra en la revelación de la palabra.

Nos hemos contaminado con los ídolos del mundo, hemos andado en ordenanzas y leyes sin relación con el reino celestial, sin escuchar al Rey de reyes, sino profanando su santo nombre (Ez.20:18, 39, 23:30). Aún así queremos que el Señor se manifieste con sus prodigios, pero Él ha dicho: ¿y he de responderos yo? (Ez.20:31). Hemos destruido parte de la obra de Dios, mancillando sus tesoros, gastando en los ídolos lo consagrado de su casa (2Cr.24:7). En la presencia mostramos una pared imponente, pero con un agujero, y al cavar encontramos una puerta tras la cual los líderes espirituales del pueblo, los ancianos, esconden las pinturas de sus   ídolos, y prenden su incensario cubriendo el lugar con una nube espesa de incienso idólatra (Ez.8:7-11). Todavía hay evangélicos que solo se han quedado a la entrada, sin percatarse del agujero, sin cavar ni abrir su puerta interna, y la que atañe a la institución. Quitemos hoy de la casa de Jehová esa plaga de señores ajenos a su verdad que hemos reedificado, tanto los del pasado, que con iguales u otros nombres ya habían sido derribados, como la adición de los nuevos, o tendremos un fuerte reproche en nuestra contra, por permitir y tolerar una iglesia con ídolos (Ap.2:14; 20). Nos rehusamos a escuchar, y con nuestro extravío hemos extraviado al pueblo de Dios, a miembros que huyendo de los ídolos rebuscaban el refugio en que solo Cristo y la palabra de su Padre fueran el pan, como lo fue en un inicio, pero que se ha suplantado por estrategias supuestamente más efectivas. El concebir de los creyentes consagrados, así como de los antiguos reformadores es omitido con el modo en que se asientan las bases de la iglesia evangélica más cotidiana, quién además de Jesús posee varias piedras angulares e inamovibles, que han determinado como principales. Ella, ha dejado de ser el refugio que fue, ha retornado a muchas áreas de envanecimiento, ya no garantiza una doctrina pura y libre de idolatría, es una más, otra madre de ídolos que ha modo de reglas contienen en su manual.

¡Ojalá y como Manasés, luego de ser puestos en angustia, nos humillemos grandemente por todo nuestro mal, y nuestra oración sea atendida, y Dios nos restaure, y reconozcamos que es servir a Dios, y reparemos el daño causado por nuestra idolatría!, echándola fuera (Cr.33:15). No quedándonos con más de un señor, sino con uno, el Señor de señores, amándole y estimándole, sin riesgo de llevar una doble vida donde al mismo tiempo otros sean servidos y las ofrendas a Dios resulten aborrecimiento y menosprecio (Mt.6:24). Donde el temor a Jehová y la honra a los ídolos se fusionen, por distintas costumbres, en un actuar que ni teme a Jehová, ni guarda sus estatutos ni ordenanzas, ni hace según la ley y los mandamientos que Él prescribió (2R.17:33-34,41).

Algunos creyentes le han dado mas entrega un determinado proyecto de vida cristiana que al Cristo de vida; a llevar una identificación denominacional y no solo la identidad como seguidores de Cristo; a servir ciegamente a los hombres que enseñan y no a la enseñanza de Dios para los hombres; a edificaciones de piedra y no a la edificación espiritual, al sistema donde predomina el criterio de las criaturas y no al sentir expreso del supremo creador.

AUTOR: JAVIER  A.  AMENEIRO  BAEZ(J.A.B.)

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14 comentarios

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  1. Saludos hermanos,
    Creo que a Gurevich no le falta razón en muchos de los puntos que toca. De hecho sobre la división doctrinal lógica e inevitable que ha surgido por las mismas causas que él plantea les propongo leer mi última reflexión (http://elblogdelcorvo.cubava.cu/2018/05/04/el-problema-esencial-que-impide-la-unidad-doctrinal-cristiana-y-una-solucion-para-empezar/) y todos los que deseen pueden comentar, ahí o en cualquier otro artículo.
    Pienso que la Iglesia de Dios no debe olvidar su historia. Desde el siglo 1 hasta el 16 solo hubo una denominación, y para mí no es relevante que hubiera una sola, sino que todos los cristianos estaban unidos bajo un solo sistema doctrinal por 15 siglos, nadie se había atrevido a cuestionarlo, y no es tampoco relevante para mí si se atrevió Lutero u otros, lo relevante para mí es traer todo esto a consideración de los lectores: El sistema doctrinal único hizo que ortodoxos y católicos se mantuvieran siendo la misma Iglesia que Cristo fundó, el problema surgió cuando Lutero propuso otro sistema doctrinal, es entonces que tuvo que ser excomulgado (sin embargo eso no sucedió entre católicos y ortodoxos), para mí es irrelevante que haya propuesto otro sistema doctrinal, pero las personas de ese siglo y de los posteriores olvidaron que hubo 15 siglos de unidad doctrinal, y continuaron proponiendo una y otra vez sistemas doctrinales distintos a los anteriores (incluyendo el luterano) de modo que en algunos puntos eran contrarios y en otros concordaban, se pudo apreciar que había libertad doctrinal, pero se pudo apreciar que nadie respetó la unidad doctrinal de la Iglesia cristiana, y de este modo ha sido manchada. Con este irrespeto han surgido miles de denominaciones y cada dia pueden surgir mas, gracias a que en nombre de la libertad doctrinal ya casi nadie cree en la unidad doctrinal y casi nadie está dispuesto a levantar un movimiento de diálogo sincero entre cristianos de modo que podamos abrirnos a la verdad que es Cristo mismo y que nos hará libres.
    Por eso yo propongo a todos, a los administradores de este sitio, y a todo lector, considerar las razones doctrinales del Evangelio de Dios que expongo en mi blog o sino brevemente las siguientes:

    – Que hay tres personas distintas, que son el mismo Dios único y verdadero (Juan 1.1, 2 Cor. 3.17)
    – Que la Biblia es la palabra de Dios para todo cristiano. Que unida a la razón, la Biblia nos guía por el sendero correcto pero separados de ella no es posible. Esto nos enseñó con veracidad Lutero. Eso es suficiente y nos guiará a considerar seriamente las verdades que conserva la tradición de la primera Iglesia.
    – Que Dios salva por la sola fe a los creyentes, en su misericordia o gracia.
    – Que los verdaderos creyentes, despues de afirmarnos en la fe, andamos en las buenas obras que Dios preparó de antemano (Efesios 2.8-10) y estas obras hacen viva la fe que nos había salvado (Santiago 2.14,20), y que es don de Dios. De no haber ninguna buena obra la fe siendo muerta no nos salvará.
    – Que los cristianos experimentamos el bautismo en agua creyendo en Cristo y arrepintiéndonos de nuestros pecados, los cuales nos son perdonados por la fe. Sin fe, el rito del bautismo no hace nada, pero si está presente la fe, ella nos hará salvos.
    – Que los cristianos nos congregamos para celebrar la resurrección de Cristo, la palabra y la Santa Cena, en la cual se nos da el Cuerpo y la Sangre de Cristo. En esto creía Lutero, lo menciono porque es el mejor puente entre protestantes y católicos al ser el mismo punto de origen de la división.
    – Que dentro del pueblo cristiano tanto vivos como muertos están todos vivos, y esto se denomina inmortalidad, por lo que todos podemos hablar con todos, sea que estemos en la tierra o en el cielo, siempre que Dios desee que la comunicación se efectúe.

    En el amor de Cristo.

    • Gurevich en 24 marzo, 2018 a las 6:02 pm
    • Responder

    ¿Dónde está entonces la iglesia del Señor? ¿En los Católicos, pentecostales, Testigos de Jehová o Adventistas? En ninguna parte hasta donde he podido ver, porque la iglesia como toda obra del obra del hombre es imperfecta, corrupta, llena de escisiones, rivalidades y todos los adjetivos humanos del día a día fuera de estas…

    Ojala si Dios existe no tenga nada que ver con ninguna de las religiones modernas…

    Saludos

    1. Hola Eric, leí tus dos comentarios con mucho detenimiento una y otra vez. Sabes eric, Dios existe y no solo existe sino que reina y gobierna sobre el cielo y la tierra y su iglesia lo sabe muy bien y lo espera con mucho amor y gratitud. Me he dado cuenta que tienes innumerables confuciones sobre un punto indispensable de las enseñanzas primarias de Dios, una y otra vez repites la palabra iglesia como si esta fuera un lugar, un nombre, una avitación, y no es ni será nada de eso. Preguntas literalmente:¿Dónde está entonces la iglesia del Señor? y después tú mismos te das una respuesta llena de denominaciones y concluyes diciendo que es una obra de hombres inperfecta, corrupta, etc…Eric, en este blog se encuentran innumerables artículos que te enseñarán lo que enseña la Biblia sobre la iglesia. Ahora yo seré breve porque se trata de un tema muy lindo pero a la misma vez muy profundo. Eric, la iglesia no es un lugar, ni un nombre, ni mucho menos una obra humana. La iglesia son las personas, hombre por hombre, elegidos soberanamente, redimidos y comprados con la presiosa sangre de Cristo Jesús. Es obra exclusiva del Dios de los cielos. Nunca en este blog escucharás que pertenecemos a una denominación, o que tenemos un nombre, somos cristianos y nada más que cristianos, podré quizás un día o siempre reunirme en un lugar que tenga un nombre pero somos cristianos. La iglesia está donde está el hombre de Dios. Un día estuvo muy dispersa por grandes persecuciones y muertes que rodeaban a los cristianos en tiempos antiguos, y ésta nunca dejó de ser, la iglesia estaba en cada pueblo o país o escondite que estuviera un hijo de Dios. Una vez, cuenta la Biblia que Elías no tenía a nadie a su lado, estaba solo y sin apoyo y expresó:-Solo yo he quedado-Entonses Eric, te pregunto- Dónde estaba la iglesia?/ La iglesia era Elías y solo Elias en aquel lugar. Además Eric, hay muchas religiones modernas como bien tu dices y no te preocupes, Dios no es el Dios de esas religiones modernas porque el cristianismo es exactamentamente en ese pequeño punto donde se difencia, el cristianismo no es una religión sino una RELACION de amor, obediencia y gratitud a Jesús, a Él sea la Gloria. Bueno Eric, gracias por escribirnos, mi deseo es que Dios te bendiga y cuide siempre…

        • Gurevich en 3 abril, 2018 a las 10:47 am
        • Responder

        Por favor: No trate de ver el cristianismo como la iglesia unificada de Dios… bajo la palabra “Cristinanismo” hay un inmenso entramado de religiones, denominaciónes, sextas, etc. que llegan a ser diametralmente opuestas en muchas doctrinas… ¿O no son son los católicos tambien cristianos? ¿Cree Ud. que su doctrina se asemeja a la de los Adventistas? Me niego a creer que tanta división, tanta historia de violencia y genocidio, tanto odio es la Iglesia de Dios… porque una cosa es hablar de amor y otra es leer cuanto tiempo y espacio se dedica en la mayoría de estos blogs para desacreditarse mutuamente…

        Por favor: seamos realistas… El papa es rico, los pastores hacen política, las denominaciónes llegan a tener grandes negocios… ¿y esta es la Iglesia de Dios?

        Otra cosa: Ud puede creer en Dios, por convicción propia, por fé…. pero no puede probar que dios existe, de la misma forma que el que no crea en Dios tampoco puede probar que no existe…

        Saludos

        • Gurevich en 4 abril, 2018 a las 8:09 pm
        • Responder

        “No sé de nadie que haya hecho más por la humanidad que Jesús. De hecho, no encuentro nada malo en el cristianismo. El problema está en ustedes los cristianos, pues no viven en conformidad con lo que enseñan.” Gandhi

        1. Esto es totalmente cierto, la gran mayoria de los que se dicen cristianos viven totalmente de espaldas a las enseñanzas de la Escritura, dicen una cosa y hacen otra bien distinta, con su actitud niegan el verdadero evangelio, provocando que los de afuera difamen así de la fe cristiana,leete Rom2:24, y si es posible todo el contexto, y veras lo que ahi dice.Pero tembién te digo que no son todos los que actuan de ese modo, hay cristianos fieles que de verdad guardan su palabra, lo sucede es que son la minoria, y en la mayoria de las ocasiones son rechazados por esa masa de apóstatas.

        • Gurevich en 5 abril, 2018 a las 10:18 am
        • Responder

        Cito: “Dios existe”… gracias por decirmelo, no lo sabia y gracias a Ud. ya lo se.

        No se de donde saca Ud. que yo me refiero a la iglesia como un lugar… ¿Los Adventistas son un lugar? ¿o los Testigos de Jehova? Son denominaciones religiosas… y la pregunta sigue siendo ¿DONDE ESTÁ LA IGLESIA DEL SEÑOR? Pero no me responda con falacias y juegos de palabras… digame concretamente su opinión, si ud cre que tal denominación o tal sexta es especificamente la igleisa de Dios y que las demás no lo son…

        No puede referirse al cristianismo como iglesia porque sencillamente bajo esta palabra hay tantas y tan diferentes denominaciones, todas autoproclamadas la Iglesia de Dios que llega a ser entramado interminable de doctrinas diferentes y muchas veces absolutamente opuestas entre si…

        1. Hola, te pido por favor que sigas esta serie de articulos-Un atenas evagélico-que los proximos dos temas tratan precisamente de lo que estas preguntando, Uno es sobre las distintas filosofias, y el otros sobre las diferentes religiones, ahi encontraras respuestas que de seguro nadie te ha dado, saludos.

            • Gurevich en 20 abril, 2018 a las 7:43 pm

            Hola traté de responder en el artículo siguiente pero no puede… quiza por un error en mi conexion…

            Le aseguro que he leido la serie… y me parece más una predicación con un fuerte acento protestante, que una serie de argumentos teológicos… ¿Porque con la Sola Escritura y el principio de Libre Examen todo el mundo entiende algo diferente? Lo siento amigo, pero me niego a creer que el espírtu santo esté presente en tantas interpretaciones…

            Ud. puede alegar todo los argumentos que desee sobre su interpretación de la Biblia, pero a la vuelta de página hay otro blog con otra visión diferente y miles de argumentos también… y ¿sabe que? también bíblicos… quiza hasta de la misma traducción/revisión…

            Este es uno de los problemas “congénitos” del protestantismo desde su mismo surgimiento… ¿A cuanto ascenderá el número de denominaciones cristinas en el mundo? Lo feo del tema es que no hay concilio que solucione el problema a estas alturas… seguiran surgiendo nuevas y ninguna es la “Iglesia de Cristo” que se menciona en la Biblia…

            Saludos

  2. Emosion, sicologia, formas, sistemas, dogmas, manipulacion, robo, metodos, es lo que los hombres han hecho del cristianismo en muchos lugares hoy. Que bueno es saber que Dios siempre tiene un remanente fiel que estan dispuestos a menguar para que Cristo cresca y sea anunciado a todos “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesus vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales soy el primero”, me bendice Dios con lo que esta haciendo en muchos lugares y aunque hay gran apostasia, el Senor sigue salvando gente de toda lengua, tribu y nacion, hermanos oremos para que el Espiritu Santo siga moviendo las aguas y muchos sean los que despierten por la luz de Cristo y adoren al gran Dios y Salvador. Gracias por el blog que Dios les Bendiga

    1. La iglesia hoy ha dejado de ser el cuerpo de Cristo para convertirse en cualquier cosa. Gracias por el comentario. DTB.

    • ArielB en 10 marzo, 2018 a las 3:28 pm
    • Responder

    Exelente tema, aca en esta pagina se dicem cosas que no se oyen en los pulpitos de las iglesias hoy, es como si los pastores trataran de ocultar verdades de las personas, gracias hermanos sigan así, saludos desde Camaguey.

    1. Gracias hermano, espero nos siga visitando por acá, Dios le bendiga.

    2. Saludos a ti ArielB, muchas gracias por escribirnos. Dios te continue dando de su bendicion y nos use a nosotros para aumentar tu conocimiento. Saludos desde Reforma Evangélica.

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